viernes, 30 de septiembre de 2011

Es inconsciente y no nos damos cuenta de que la vida es un juego. Un juego que puede ser el mas divertido o el más macabro, en dónde al quedar fuera, no podés volver hacia atrás. Nosotros decidimos cómo y de qué manera lo jugamos, apostando todo o guardando un as bajo la manga. Es un juego donde por muchos momentos jugamos en equipo y tratamos de crear la mejor estrategia para poder seguir jugando y no quedarnos afuera, como perdedores. Otras veces preferimos jugar solos, pensando en frío y dejando los sentimientos a un lado, llenándonos de fuerza o hundiéndonos en la misma soledad. Algunos le tememos a las apuestas, y seguimos atravesando casilleros sigilosamente y con un gran temor a que otro participante nos derribe, o llegue a la meta antes que nosotros. Lo curioso de este juego es que es infinita la cantidad de veces se permiten las equivocaciones y los errores de un mismo jugador. Retrocedes casilleros, volves al punto de partida pero podés seguir jugando... la única manera de quedar fuera de juego, es que el gran peón negro te atrape y te lleve a las grandes tinieblas o al mismísimo cielo. Es totalmente impredecible, no está a la vista y eso es lo que a todos les causa temor. Hay otro jugador que posee mucha importancia y de hace llamar el jugador D. Se dice que es el que ya antes de que empieces a jugar, determine cuando quedas fuera de juego y por todos los casilleros que debes pasar para ir cumpliendo determinadas metas.
Puede compararse con la ruleta rusa, por las apuestas y la suerte que posee cada jugador. Es un juego donde predominan los sentimientos y los ideales... lo que cada jugador es como persona. En eso se basa, dependiendo de ello, podes ser el gran GANADOR o el peor de los PERDEDORES.
La clave para poder jugar tranquilo y con esperanzas, es que te unas, ayudes y te apoyes en otros jugadores, con los que tengas afinidad tal vez, porque ellos te ayudarán a llegar a la meta; para eso debes saber distinguir entre el compañero fiel del traidor... pero cuando logres pasar los distintos obstáculos, no te olvides nunca de los que recorrieron contigo todo ese trayecto, pues debes serle leal durante todo el juego.
Y recuerda, la VIDA es un cómo un JUEGO, pero tienes que saber JUGARLO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario